Dormir poco te hace comer más (y peor): lo que nadie te cuenta sobre tu hambre
Introducción
¿Alguna vez has sentido que después de una mala noche te apetece devorar todo lo que ves?
No es casualidad.
Dormir mal no solo afecta tu energía. También sabotea tus decisiones alimentarias.
Y no, no eres débil. Es tu cuerpo respondiendo a señales alteradas.
¿Qué tiene que ver el sueño con lo que comemos?
Cuando no dormimos bien, se altera el equilibrio de dos hormonas clave:
- Ghrelina: aumenta → más hambre.
- Leptina: disminuye → menos saciedad.
¿Resultado? Te levantas sin energía, con antojo de azúcar o café, y todo el día parece una batalla para no picar.
No es pereza. Es biología.
Muchas mujeres +40 normalizan su cansancio.
Lo tapan con cafeína o snacks.
Pero en realidad, su cuerpo está pidiendo descanso, no comida.
El problema no es “comer mal”.
Es vivir agotadas sin darnos cuenta.
¿Y si cuidarse empezara por dormir?
Dormir bien es una forma de autocuidado tan poderosa como comer bien.
No se trata de dormir más por disciplina, sino de darte permiso para parar.
🌙 ¿Qué podrías cambiar esta semana para proteger mejor tu descanso?
📱¿Puedes apagar antes el móvil?
🛏️ ¿Crear un ritual nocturno simple?
🙅♀️ ¿Decir no a lo que te roba horas de sueño?
Conclusión
Si llevas tiempo sintiendo que tu energía no te alcanza, que comes sin sentido, que vives en piloto automático…
Quizás no necesitas una dieta.
Necesitas descanso.
👉 Este es uno de los temas que más trabajo en consulta y talleres.
Si quieres explorarlo en un espacio individual, puedes reservar tu sesión aquí:
Reserva tu sesión: https://www.cfnutricion.es/contacto

