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Uno de los grandes problemas con que nos encontramos los nutricionistas en la práctica diaria es hacer entender a los pacientes que, cuando se enfrentan a la decisión de cambiar hábitos para bajar de peso, ineludiblemente se crean una imagen, en lo que a alimentación se refiere, de lo que va a suponer ese cambio de hábitos, y esa imagen se traduce en "comida insípida", o lo que viene a ser lo mismo, verduras hervidas y carne o pescado a la plancha, por no hablar de que se van a hacer a la idea de que van a tener que renunciar sistemáticamente al placer que supone disfrutar de algunos caprichos. Esta creencia es sólo eso, una creencia que no tiene por que ser real, claro que, en muchos casos, los pacientes vienen de vivir experiencias de este tipo. Esta situación, casi siempre se agrava cuando llegan épocas de celebración, como las vacaciones, las Navidades. En esos momentos, y sobre todo cuando hay fiestas como estas Navideñas donde todo se celebra alrededor de una mesa, momentos en los que, por lo general, nos esmeramos mucho más con todo lo que ponemos en ella. El problema no es hacer un exceso en contadas ocasiones, como son estas fechas, el problema es que cuando hacemos esto, lo que estamos haciendo es "permitirnos" ese exceso porque nos resulta placentero; de manera que estamos perpetuando ese primer modelo de que este tipo de comidas nos reporta una gran satisfacción.

Hacer dieta...........

El término dieta tiene múltiples acepciones, según la RAE uno de sus significados es "conjunto de sustancias que regularmente se ingieren como alimento", pero otra de las acepciones es: "privación completa de comer".

Realmente, cuando pensamos en dieta, pensamos más bien en la segunda acepción, bueno, de acuerdo, no quiero ser exagerada, pero la realidad es que cuando comenzamos una dieta, lo que hacemos es empezar a "restringir" las cosas que podemos comer. Empezar esa situación de restricción ya nos pone de antemano a la defensiva.

Llegó el mes de septiembre, septiembre es como enero, es el mes del propósito del "propósito de enmienda".

Ha llegado el momento de "solucionar" todos esos excesos veraniegos, y así un año tras otro, siempre igual. Al igual que en enero, comienzo de un nuevo año, aquí, vuelta de las vacaciones, comienzo de un nuevo curso.... quien más y quien menos se habrá hecho una lista más o menos extensa de las cosas que se propone iniciar, cambiar, mejorar....... en definitiva, conseguir.

Soy de la opinión de que nunca, nunca, nunca hay que darse por vencido en nada, o en casi nada. Si aún no hablas inglés, todavía estás a tiempo, si quieres dejar de fumar, sigue intentándolo hasta que lo consigas, pero si lo que quieres es mejorar la alimentación, no te plantees "enmendar", planteate "cambiar", qué palabra tan poderosa ¿verdad?

El lienzo de nuestra vida

La vida es como un lienzo, dispuesto para que cada uno de nosotros vaya dibujando sobre él su propio camino, preparado para que escribamos nuestra historia. Y cada uno de nosotros con nuestras decisiones vamos perfilando nuestro futuro.

Así que, bajo esta perspectiva, hoy, con este blog le voy colocando un poco más de pintura a mi lienzo. Y lo comienzo con mucha ilusión y con una especie de incertidumbre de si será capaz de cumplir mis expectativas y las de todos aquellos que quieran asomarse a él. Pero puesto que todo camino comienza con un solo paso, este es el mío hoy, allá vamos.